Comunicado Parroquia

Desde la Parroquia de Terramelar, queremos transmitir un mensaje de calma y esperanza ante la situación que nos está tocando vivir estos días. Estamos llenos de un temor comprensible, pero no perdamos de vista las palabras de fe del salmista: ¡Dichoso el que teme al Señor, y sigue sus caminos!
 
Estas palabras tienen que ayudarnos a mirar al Señor con mayor profundidad y confianza, invocarlo en este momento difícil y especialmente doloroso para personas cercanas. Como párroco, desde la toma de posesión de la parroquia, que querido hacer mías esas palabras que pronuncié, el sacerdote debe estar delante del rebaño, en medio de rebaño y detrás del mismo. Ante la situación de temor y dificultad en que muchos vivís es comprensible y no siempre fácil levantar con el mismo Cristo nuestra mirada al Padre y decir “Dios míos, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”. Pero sabemos bien que Dios nunca deja a sus hijos de la mano, Él siempre está a nuestro lado y los acompaña, más que nunca en este tiempo de Cuaresma en el que nos preparamos para la Pascua. Son momentos difíciles que superaremos con la ayuda De Dios y la solidaridad de los hermanos. Todavía no se han dado otras disposiciones que las señaladas es pasado fin de semana en la Eucaristía y que convenientemente haremos nuestras, así como las recomendaciones y obligaciones de la Archidiócesis de Valencia. Así como párroco de Terramelar y de Valterna, en virtud de las facultades del derecho canónico, creo que es conveniente, por el bien común de todos los feligreses de la parroquia y en atención a aquellas personas más vulnerables pedir y disponer:
 
1. Hasta nuevo aviso se suprime la Eucaristía en la Residencia Ballesol de Valterna, así como la visita a los residentes, salvo casos urgentes que se seguirán atendiendo con normalidad.
 
2. Las personas con problemas de salud respiratorios, crónicos o no, deberán abstenerse de acudir a la parroquia, para ellos queda dispensado el precepto dominical, siendo sustituido por la oración, la lectura y meditación de la palabra De Dios y la participación de la Eucaristía por los medios de comunicación social.
 
3. Para facilitar la participación de los fieles en la parroquia se recomienda dejar un asiento libre entre unos y otros, salvo familiares. Se activará el megáfono exterior en las misas con afluencia de fieles para poder seguir la Eucaristía desde la plaza.
 
4. La parroquia permanecerá abierta,  con el Santisimo expuesto para facilitar la adoración de aquellos fieles que así lo deseen. El horario será de lunes a viernes de 18 a 20:30. En ese tiempo también será posible recibir el sacramento de la penitencia.
 
5. Aquellas personas mayores o que se vean impedidas para acudir a la Eucaristía, pueden recitar la comunión espiritual que tantas veces decimos con los niños: “Yo quisiera Señor recibiros con aquella pureza, humildad y devoción con que os recibió vuestra Santísima Madre, con el espíritu y fervor de los Santos”.
 
6. Aquellas personas que deseen recibir la visita del sacerdote para la confesión, unción o comunión, pueden hacerlo contactando en el teléfono 659044607 o bien en el correo electrónico Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla . Como medida extraordinaria, puede autorizarse a algún familiar a llevar la comunión en caso de necesidad y/o aislamiento forzado.
 
7. A partir del lunes 16 de marzo y hasta nuevo aviso se suspenden las reuniones de catequesis de infancia y juventud. Se invita a las familias y a los niños que aprovechen estos días para acercarse al Señor, hacer una pequeña oración en casa y participar en la Eucaristía los sábados por la tarde. 
 
8. Invito a toda la comunidad parroquial a rezar en algún momento del día la siguiente oración: “Padre Santo, cuida de todos los enfermos del mundo, de modo especial a los de nuestra parroquia; sostén a quienes han perdido la esperanza; consuela a quienes lloran en el dolor o sufrimiento; protege a quienes no son atendidos; acompaña a quienes viven en soledad; alumbra a quienes pasan una noche oscura y desesperan; ilumina a quienes ven tambalear su Fe y se sienten atacados por las dudas; da paz a quienes se impacientan; devuelve la esperanza y la alegría a quienes se llenaron de angustia; cura los padecimientos de los más débiles y ancianos; guía a los moribundos al gozo eterno; bendice abundantemente a quienes trabajan en el ámbito sanitario, a quienes acompañan a los que sufren, los que acogen con amor en la soledad, que puedan infundir alegría y esperanza, los consuelan en su angustia y les sirven con caridad”.Cuando el sacerdote celebre en la parroquia lo ha de hacer a puerta cerrada. Despues los templos pueden permanecer abiertos.
 
Esperando vernos pronto y con el corazón lleno de la presencia de Dios os bendice y acompaña en la oración.
 
Óscar